miércoles, 6 de febrero de 2008

Carnaval

Ya es Carnaval, con todas sus consecuencias. Las noches locas se suceden en una bruma de maquillaje, plumas y purpurina. Ha aparecido un nuevo amante con el que la isla pretende tentarme. La confusión es máxima, la tensión por conservar cada relación oculta ante las demás, casi insostenible. Creo que debo recular, abandonar a Carina, a Antonio, a Ole o renunciar a esta nueva conquista, que como buena depredadora es la que más me interesa. Ya casi no recuerdo mi propósito de escapar de la Isla y no volver la vista atrás. Ahora mismo soy como Isabel en aquella canción que escuchábamos en verano, todo el mundo parece desearme y yo sólo pienso en salir una noche más.

1 comentario:

Salitre dijo...

Hubiera estado bien que compartieramos unas copas y un poco de purpurina por tierras alicantinas...
El carnaval nos deja máscaras y disfraces que a veces cuesta desechar por miedo a que el resto de personas lleguen hasta lo más profundo de nuestra esencia.
Yo también me siento como tu y como Isabel en aquella canción.

Besitos de confeti!!